¿Qué
es un duelo?
Es la reacción emocional y de comportamiento en forma de
sufrimiento y aflicción cuando un vínculo afectivo se rompe.
Las etapas por
las que pasa una persona en proceso de elaborar un duelo son cinco, según la
teoría de la doctora Kubler Ross.
Negación: ante la
noticia del fallecimiento del ser amado, la persona en esta fase no acepta la
realidad. En caso de una ruptura sentimental, se produce una negación pensando
que la pareja está en un mal momento y pronto se le pasará.
Ira: en el transcurso de esta etapa se suele sentir mucha rabia,
envidia y odio. Estas emociones son muchas veces incontrolables aun sabiendo
que son irracionales. Cuando es una ruptura sentimental la
rabia puede dirigirse a quien abandonó la relación, hacia su creencia
religiosa, hacia las personas asociadas con la otra persona o con los que no
están de acuerdo con uno. La persona cree que es buena idea reprochar y
divulgar a las otras personas lo malo de su relación.
Negociación: la persona en esta etapa
hace promesas, convenios espirituales aunque sus ideas sean otras,
irracionalmente se piensa que si tuviera otra oportunidad sería diferente aun
sabiendo que no es posible porque ya ha fallecido el ser querido. Cuando es una
ruptura sentimental la persona está
propensa a hacer promesas para que su pareja reaccione, incluso proponen a sus
amigos o hijos para que hagan entrar en razón a su ex pareja.
Depresión: al tomar conciencia de la
situación real del fallecimiento del ser amado, la persona siente culpa,
ansiedad, vergüenza, tristeza y profunda melancolía. Lo mismo sucede ante la
ruptura sentimental pues pasar por esta etapa es muy doloroso, la persona se
siente sin ganas de vivir, llora mucho, tiene problemas para dormir por pensar
mucho o duerme más de lo normal, se puede consumir alcohol o drogas, en esta
etapa se piensa que nunca volveremos a ser felices. Si estas sensaciones duran
más de la cuenta puede ser síntomas de un duelo patológico y requiere de la
intervención de un profesional de la salud psicológica ya que se pueden tomar
decisiones fatales.
Aceptación: después
de haber pasado por las etapas que se han mencionado llega poco a poco la
sensación de tranquilidad, se puede pensar en la persona amada sin sentir esa
sensación de ahogo. Si una persona
no es capaz de llegar a esta etapa, implica que está ante un duelo patológico
que puede afectar su vida y requiere de un profesional experto en elaboración
de duelos. Un duelo normal dura entre seis meses y dos años, dependiendo de
algunas características de la personalidad, también del apoyo familiar, y la
orientación profesional, cuando sea necesario.
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